CORREPI - Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional

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Boletín Informativo N° 377

Correpi :: 28.05.06

SUMARIO

1- Secundarios reprimidos en Mendoza
2- Absolvieron a gatillo fácil
3- Justicia para Otero
4- Crónica de la Plaza K
5- El periodismo y el poder
6- Próximas Actividades

SECUNDARIOS REPRIMIDOS EN MENDOZA
A pesar que desde Buenos Aires no admiten la crisis energética, la falta de gas se hace sentir en las provincias. Mientras el célebre Ministro de Educación Filmus permite televisores en las aulas por el mundial, lo que no pone son estufas a la llegada del invierno. Y donde debería haber estufas, lo que hay es frío. Y los pibes se quejaron. Y los pibes fueron reprimidos.

Hay doscientas cincuenta y cinco escuelas secundarias sin gas en la Provincia de Mendoza. Los secundarios ganaron la calle para protestar contra el gobernador radical-kirchnerista porque se mueren de frío en sus colegios. Y Cobos, el que suena como vice del próximo período K, les mandó la policía, y sanseacabó. Democráticos como Yrigoyen y pluralistas como K.

Sesenta estudiantes secundarios detenidos frente a la Casa de Gobierno. Los chicos fueron llevados a la Comisaría del Menor —tienen todos menos de 18 años— y fueron entregados a sus padres durante la tarde. Para exculparse, desde el gobierno provincial le echaron la culpa a un juez y además justificaron la razzia masiva porque supuestamente dañaron un patrullero. Eso sí, nada dijeron de porqué al menos cinco pibes estaban lesionados.

ABSOLVIERON A GATILLO FÁCIL
La justicia argentina actua de acuerdo al rol que el sistema le impone. Es genuflexa al poder de turno, criminaliza la protesta social y en casos de violencia institucional, siempre encubre el gatillo fácil, la tortura, la desaparición, la privación ilegal de la libertad.

Dentro de la jurisdicción bonaerense, hay algunos distritos que se destacan por sus posicionamientos abiertamente pro canas. Mar del Plata es una de esas zonas. Ni que hablar de San Isidro, por supuesto, pero la “ciudad feliz” tiene nutridos méritos a la hora de preservar la mano armada del sistema. Algunos ejemplos fueron el vergonzoso fallo de la Cámara Criminal en el caso de Cristian Domínguez Domenichetti, torturado hasta morir por guardiacárceles en Batán. Tres oficiales del servicio penitenciario bonaerense fueron condenados, pero sólo por tortura, no por tortura seguida de muerte, y sus superiores salieron libres de polvo y paja. Otros casos donde se puede advertir el compromiso con el poder y sus sirvientes de los jueces marplatenses fueron la condena al piquetero Emilio Alí y actualmente, el burdo procesamiento de Chacho Berrozpe por repudiar a Bush.

A la hora de hacer zafar policías e inventar legítimas defensas con pibes con tiros por la espalda, la justicia marplatense podría dictar cátedra. Esta semana el policía Claudio Cañete fue absuelto gracias a la no menos satisfactoria colaboración del fiscal de la causa, que decidió retirar los cargos contra él en el juicio oral que se le siguía por el homicidio de un pibe de 15 años.

El hecho ocurrió el 8 de julio de 2004, tras un asalto a una vinería situada en la periferia sur de Mar del Plata. De acuerdo a la versión policial -que los jueces dieron por sacramental- el policía que estaba en un locutorio vecino salió en persecución de tres asaltantes y repelió la agresión que con arma de fuego les hizo Sergio Alí.

El cadáver del adolescente apareció una hora y media después en un descampado vecino con un tiro en la espalda y no se le encontró ningún arma de fuego. Ni siquiera se tomaron el trabajo de plantarle un “perro”. El impacto fue de atrás hacia adelante, por lo que es obvio que Cañete lo mató por la espalda y por lo tanto, no hubo “enfrentamiento” alguno. Sin embargo, los jueces del Tribunal Oral 3 entendieron que el policía actuó en defensa propia. No hay dudas, actuó en defensa… de los intereses de sus patrones, igual que los que lo juzgaron.

JUSTICIA PARA OTERO
Luego de cuatro años de espera comenzó el pasado martes 16 el juicio al ex policía de la bonaerense Raúl Smith, quien asesinó al hermano de nuestras compañeras Nancy y Sandra Otero el 13 de octubre de 2002. Tal como lo habíamos anunciado en el boletín Nº 375, los familiares de víctimas de la represión policial organizados en CORREPI hemos estado presentes dentro y fuera del tribunal repudiando el accionar de los asesinos y acompañando a la familia Otero.

El saldo hasta el momento es el siguiente:
El tribunal ha decidido imputar a los dos testigos del asesino (policías ellos) por el delito de falso testimonio agravado por su condición de policia, luego de hallar en sus declaraciones groseras contradicciones.
Por otro lado aparecieron nuevos testigos que volcarían la balanza a favor de la flia. Otero. Estos nuevos testigos han perdido el miedo y se han enfrentado al tribunal contando la verdad de lo sucedido.

Los testimonios son contundentes y la cantidad de pruebas abrumadoras, y aunque somos conscientes de que ambas instituciones (policial y judicial) responden al mismo patrón , esperamos esta vez un fallo favorable para la familia Otero.

El juicio continúa. Seguiremos haciendo el aguante dentro y fuera del tribunal hasta el día de la sentencia. Mientras tanto, queda en evidencia una vez más el carácter corporativista de la institución policial: los falsos testimonios de sus camaradas que ponen de manifiesto la complicidad institucionalizada entre los funcionarios del orden a la hora de esconder la mugre bajo la alfombra.
Queda en evidencia una vez más que “no es un policía es toda la institución”.

CRÓNICA DE LA PLAZA K
Lo vimos por la tele, y porque como se manejaron los medios, fue casi una transmisión en cadena. Vimos al presidente, por fin, sacarse las ganas de la foto que no fue el 24 de marzo. Como dijimos entonces, ¿Qué más quiere un represor, para lavarse la cara, que salir en la foto con las abuelas y las madres de Plaza de Mayo?.

Ahora resulta que las históricas diferencias entre Carlotto y Bonafini fueron simples malentendidos, cuestiones metodológicas, y no de principios. En el caso de Estela Barnes de Carlotto, esas “diferencias metodológicas” tenían que ver, por ejemplo, con su permanente apoyo a cuanto gobierno pasó por la Rosada o por la gobernación provincial (donde hasta aceptó ser distinguida con un premio por el asesino Carlos Ruckauf). Tenían que ver con la defensa irrestricta a Ibarra, en cuyo palco también estuvo. Tenían que ver con la reinvindicación o no de la lucha de los desaparecidos en toda su extensión, que ahora Bonafini nos cuenta que fue para conseguir un presidente como Kirchner.

Las dos están chochas con su presidente, con su ministra de defensa, co-responsable de la masacre de Corrientes en diciembre de 1999, cuando era viceministra de interior con Federico Storani, en el gobierno de la Alianza que asesinó más de 30 personas para intentar quedarse un día más en la Rosada. Bonafini se queja de la “basura” que arrastra el río, como ella dice, y que el presidente debería apartar para que no lo traicionen. Se refiere a personajes como Otacehé, Quindimil o Barrionuevo. ¿No fue Bonafini la que inauguró un mercado frutihorticultor en Lanús con Quindimil, hace ya bastante? ¿No sabe Bonafini que todos esos que con acierto llama “basura” son -y fueron siempre- del mismo partido que su maravilloso presidente?

¿No sabe que las fuerzas de seguridad de su gobierno asesinan un pibe desarmado día por medio? ¿Que no hay cárcel o comisaría donde no se torture? ¿Que hay presos políticos y perseguidos por pensar distinto? ¿Sólo sale a gritar contra la federal cuando los apaleados son jóvenes K o del Movimiento Evita? ¿O será que sabe, pero el calorcito y el colorcito -verde- del poder es más fuerte?

EL PERIODISMO Y EL (O DEL) PODER
No son pocas las denuncias de las limitaciones de la libertad de prensa en nuestro país. Últimamente, o “se es” K, o no se está en ningún medio. Hasta la SIAP ha advertido al gobierno la falta de independencia y de libertad de prensa en Argentina. Es así como desde que asumió Kirchner existe un elenco estable de Chupamedias a nivel periodístico, controlados por la familia de los Fernández, que ven a cada acción del gobierno triunfo inconmensurable del campo popular.

Entre otros periodistas de este elenco estable podemos citar nuevamente al Sr. Ernesto Tenenbaum, que es parte de esta deliberada confusión que pretende hacer creer a la opinión pública que el gobierno K es el “GOBIERNO DE LOS DERECHOS HUMANOS”. Varias veces el mencionado periodista –a quien ya hemos invitado con anterioridad a leer nuestro archivo de casos de victimas de la represión policial e institucional de estos últimos tres años, publicado en nuestro web site- en reiteradas oportunidades y en distintos medios –Radio Mitre y el canal de cable Plus Satelital, por ejemplo- ha señalado que la Argentina ha evolucionado favorablemente en el respeto de los derechos humanos con este gobierno, si bien son de lamentar hechos como el de las cárceles de Magdalena, Córdoba o Batán, de muertos bajo custodia.

Citando el informe de AMNESTY INTERNACIONAL, esta semana reiteró que si hay algo sumamente positivo de este gobierno es que han disminuido considerablemente las cifras de tortura y el gatillo fácil. Desde CORREPI ya lo hemos dicho en más de una oportunidad: ojalá tuviéramos que disolvernos como organización porque no existiera caso alguno de represión policial o institucional. Pero por ahora, y por largo rato, parece que nos erá posible.

Pese a lo que mal informa Tenembaum, el gobierno K es responsable de no menos 500 muertes en el curso de sus tres años de gobierno, a través del gatillo fácil y la tortura, o en cárceles y comisarías. Es un número mayor al que tuvieron en igual período Menem o De La Rua. El gobierno K, con sus aliados Ibarra y Telerman, ha armado más que ningún otro gobierno a la Federal. El gobierno K ha tenido en su gestón más presos políticos que cualquier otro desde 1983. El gobierno K pincha teléfonos, viola e-mails de dirigentes políticos y periodistas -como Tenenbaum-, persigue luchadores, criminaliza la protesta social y profundiza la impunidad de sus sicarios de uniforme.

El gobierno K sanciona militares políticamente impresentables, pero asciende y premia policías represores, como Ernesto Sergio Weber, asesino de Carlos Petete Almirón, Gastón Riva y Diego Lamagna el 20 de diciembre de 2001, y le sigue pagando la jubilación (que no es la mínima) al asesino de Walter Bulacio. El gobierno K, además de un muerto por el gatillo fácil día por medio, ya en octubre de 2003 tuvo su muerto en una movilización, frente a una comisaría jujeña. El gobierno K compra conciencias y adhesiones con cargos, subsidios y viáticos, y después cobra la gentileza en la Plaza del 25.

El gobierno K dice que respeta los tratados internacionales de DDHH, y lleva tres años sin cumplir la sentencia de la Corte IDH en la causa Bulacio, ni la va a cumplir jamás, porque le implicaría recortar facultades a sus fuerzas de seguridad, y reconocer que el crimen policial es un crimen de estado.

Una mentira dicha más de mil veces cada vez con más fuerza no deja de ser una GRAN MENTIRA, pese a que Goebbels –jefe de propaganda de Hitler- decía que podía convertirse en una gran verdad. La única gran verdad en todo esto es que la repetición de una gran mentira sólo convierte al loro parlanchín de turno en un gran cómplice.

PROXIMAS ACTIVIDADES

Lunes 26 de junio, escrache y marcha a cuatro años de la Masacre de Puente Pueyrredón.

Continúa en La Matanza el juicio al policía Smith, asesino de Héctor Otero.

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